10 de noviembre de 2013

Muchas veces los sueños se cumplen

Esfuerzo, preparación, trabajo e ilusión.... cuando tenemos un sueño y ponemos todo nuestro empeño en él sólo debemos esperar a que se cumpla. Así me lo transmitió un buen día Mar Mejías, un ejemplo a seguir, una persona vital y maravillosa con las que en ocasiones, casualmente, tenemos la suerte de cruzarnos.
Y así ha ocurrido de nuevo en su vida. Junto a su socia Diana Sánchez, ha  publicado "DISEÑA TU VIDA", un canto al optimismo, una ventana abierta al cambio y las oportunidades.

Desde aquí, ¡nuestra más sincera enhorabuena por la publicación de este maravilloso libro!




Raquel Celada
Equipo de Educacoach






21 de octubre de 2013

Emociones incómodas

La próxima vez que sientas una emoción incómoda  siéntela en toda su dimensión como la alerta que es, como el mensaje que te está enviando tu propio cuerpo, y no como una enemiga de la que hay que huir  ya que de esa forma sólo estarías inyectándole sufrimiento extra a esa situación, ya de por sí poco grata. Sólo cuando tu cuerpo entiende que has recibido y comprendido correctamente el mensaje implícito en esa emoción, vuelve a la calma.
Estas emociones son algo natural que nos pasa a todos y  no es nada vergonzoso sentirla porque es TU SENTIR, es quien eres realmente y no quien crees ser, es tu inconsciente mostrándose ante ti. 
Entiende tu emoción poco grata o incómoda como si fuera el llanto de un niño que llora (el propio niño o niña interior, temeroso y desorientado en muchos casos, que todos llevamos dentro) no trates de taparle la boca, deja que se exprese… atiéndela y escúchala (si la ignoras o rechazas, será como el bebé que se frustra ante la falta de atenciones de sus padres y se siente abandonado y desconsolado) verás como, si es incómoda, pronto dejará de incomodarte y volverás a la calma y paz interior MUCHO antes de lo que esperas. No es saludable tapar una herida infectada, hay que limpiarla y oxigenarla para que nuestro cuerpo la sane por sí sola.
Ten también presente que esa emoción incómoda te está hablando de ti misma, así que es una oportunidad magnífica de conocerte mejor, para saber tus necesidades y anhelos, tus miedos, y poder ponerles presencia, luz y empezar a solucionarlos (para desenredar un nudo hay que saber antes como está hecho). Alégrate a partir de ahora de tener esos momentos, porque te están ofreciendo OPORTUNIDADES PRECIOSAS para conocerte mejor y más profundamente cada día; y para ello, para aprovechar estas oportunidades correctamente, has de intentar en la medida de lo posible, observarte a ti mism@ como si fueras una persona ajena a tu cuerpo y sobre todo a tu mente, pero SIN CRITICARTE NI JUZGARTE, tan sólo obsérvate por dentro como quien mira las nubes pasar, de eso se trata la autoconsciencia (solamente podemos aprender cada situación y comprendernos verdaderamente a nosotros mismos si nos miramos desde una posición que no emite juicios ni críticas, que no se muestra ni a favor ni en contra, que no clasifica lo que ve siente, que solamente observa lo que hay y NO lo que “debiera” haber o no haber) entiende ese episodio como algo que es natural y usual en la vida de cada persona y verás como ya no resulta tan fatal ni tan doloroso como antes el sentir ese tipo de emociones.
Cuanto aprendas a mantenerte en calma en esos momentos, cuando los veas y los sientas con la naturalidad que trato de hacerte ver (no resignándote a esas emociones ni repudiándolas, ni forzándote a tener que poner buena cara o “ser positivo” por no crear “mal ambiente”, por temor a sentirte débil, o porque creas en la falacia de que “lo que se espera de ti” es que estés bien SIEMPRE) verás como automáticamente, tu empatía y comprensión del mundo emocional de los demás también aumenta (ya que no podemos ver en los demás lo que no vemos en nosotros mismos primero) y podrás servirles de gran ayuda en sus momentos incómodos.

Raquel C.
Equipo de Educacoach

17 de octubre de 2013

Juez severo

Intentar mejorar nuestra vida cambiando a los demás es siempre un camino infructuoso. Lo que sí puedes hacer es comprender las veces que te enfadas contigo mismo porque las cosas no salen como lo planeaste o deseaste.  Mi propuesta es deshacernos de todo aquello que consideramos que somos, comenzando por nuestro YO más interno y controlador, la parte de nosotros que quiere tener el manejo de nuestra vida, nuestro rumbo y nuestros deseos. Ese juez severo que nos tortura y nos deja en ridículo cuando le apetece. Hablo sencillamente de aquella persona a la que nos referimos cada vez que decimos “Yo”, nuestro Ego.
El Ego (como se suele llamarlo) es una posesión, nuestra identidad, un vínculo con nosotros mismos, una relación anquilosada y condicionante. Deshacernos de las ideas rígidas que tenemos acerca de cómo “somos” es un importantísimo escalón en busca de nuestra esencia, una esencia que se esconde tras capas y capas de personajes, hábitos, creencias y prejuicios.
Todos nacemos necesitados de amor, de atención y de cuidados; todos nos damos cuenta, en los primeros años de vida, de que conseguimos mejores resultados si somos de una determinada manera. Nos miman más y algunas cosas nos resultan más fáciles de conseguir si nos comportamos como a los demás les gusta que lo hagamos.
Con el tiempo, comprobamos que esta verdad se confirma a cada paso, pero también conlleva un problema: las personas que nos premian, no nos quieren a nosotros sino al personaje que hemos creado para ellas quizá antes de conocerlas.
Esa idea de nosotros con la que vamos de aquí para allá, presentándonos frente a los otros, es básicamente una ilusión construida por cada uno de nosotros con mucha o poca ayuda de nuestro entorno social o familiar, que tanto tratamos de complacer. No es fácil darse cuenta y enfrentarse con esta “realidad”,  es una vivencia tan perturbadora como transcendental.
Para ser quienes somos el primer desafío es animarse a dejar de lado todos esos roles que hemos ido adoptando a lo largo de nuestra vida, en el plano espiritual, esos roles son como sofisticados ropajes que nos pesan y no nos permiten avanzar. El segundo desafío es vaciarse totalmente de lo que me impida ser en cada momento una persona libre, absolutamente espontánea y dueña de una conducta NO CONDICIONADA por la cárcel de sus propias definiciones de sí mismo.

Raquel C.
Equipo de Educacoach

15 de octubre de 2013

¿Adictos a la infelicidad?

Es sorprendente (cuando se desconocen las verdaderas causas), ver cómo existe gente se auto-boicotea, de cómo observamos a personas, quizás muy queridas para nosotros, permanecer en situaciones o relaciones que las hacen profundamente infelices pero que no desean cambiar. Es como si su placer o refuerzo (lo que reciben y les compensa de estar de esa determinada manera) las hiciera pensar que son felices cuando objetivamente no lo son y las estamos viendo sufrir, desde nuestra perspectiva.
Muchas de estas situaciones encuentran su explicación en la infancia de dichas personas. Las experiencias más tempranas aún pueden seguir vivas e interfiriendo de manera encubierta con nuestra capacidad para crearnos la vida que deseamos. En nuestro camino se interponen conceptos negativos que hemos ASUMIDO tanto sobre nosotros mismos como sobre los demás, conceptos que probablemente aprendimos antes incluso aprender a hablar y, con seguridad, antes de que pudiéramos tener una mente adulta como la que poseemos. Estos conceptos asumidos pueden ser invisibles a nuestros ojos, pero son tan reales como una gran roca y ejercen una tremenda influencia en nuestra vida cotidiana.
Opuestamente a lo que algunas teorías promulgan, todos los recién nacidos llegan al mundo sintiéndose optimistas con respecto a las relaciones humanas, con una cantidad de felicidad interior,  adoran a sus padres y nacen con la convicción de que, como bebés, son seres tan adorables que sus padres, de forma natural, quieren cuidarles y darles mucho amor. Esto hace que los niños sientan que todo lo que experimentan, tanto lo bueno como lo malo, es una expresión del amor que necesitan porque eso ES LO QUE SUS PADRES QUIEREN PARA ELLOS.Como aman a sus padres plenamente, su MAYOR DESEO es imitarles en todo y tratarse a sí mismos igual que sus padres los tratan a ellos.
Con el paso del tiempo, el bienestar innato del niño criado por unos padres conscientes de si mismos y que entienden bien la educación infantil se hace fuerte como una roca y no se tambalea a pesar de los altos y bajos que puedan ocurrir en su vida. Ciertamente, cualquier persona que sufra una pérdida o una desilusión importante en la vida se sentirá triste, pero aquellas cuya felicidad interior es estable no desarrollaran la necesidad de culparse a sí mismos o a los demás buscando consuelo cuando las cosas no van bien.
Si por el contrario fuiste criado, con la mejor de las intenciones sin duda, por unos padres cuya inteligencia emocional era deficiente, y supongamos que ellos, siguiendo esa creencia popular (aunque dañina) de dejarte llorar hasta que te durmieras (pensando por su parte que eso te beneficiaría, te fortalecería el carácter y te haría más independiente cuando fueses mayor), te habrías quizás sentido angustiado no solo por el cansancio o la incomodidad lógicas en un bebé antes de dormir, sino porque tus padres, las personas más importantes para ti en esos momentos, no venían a rescatarte o consolarte. Si en los primeros años de su vida tus lágrimas no encontraron consuelo, en vez de pensar, como lo haría un observador imparcial adulto, que te estabas sintiendo mal, creerías que esa infelicidad que no fue consolada era el ESTADO IDEAL que tus adorados padres querían que experimentaras. Al sacar la conclusión de que esos sentimientos de infelicidad representaban la verdadera felicidad, de manera natural, desarrollaste un fuerte deseo o necesidad de volver a reproducir esos sentimientos.Al hacerte mayor, quizá hayas empezado a pensar inconscientemente que, ya que tus padres querían que te sintieras infeliz, cuando te sientes demasiado feliz estas traicionándoles o decepcionándoles.
En otras palabras, no llegamos a este mundo siendo ya poco sociables, manipuladores, con tendencia a ser malcriados, chantajistas o dependientes. No fueron nuestros genes los causantes de esos rasgos de nuestra personalidad que nos hacen a veces la vida difícil tanto a nosotros como a los que nos rodean. La sorprendente y simple verdad es que, sin darte cuenta, como la mayoría de la gente, en alguna ocasión probablemente hiciste que tu vida o (la de los que te rodean) fuera difícil o infeliz porque el amor que sentías por tus padres le llevó a confundir felicidad e infelicidad. Al fin y al cabo, el niño desea como fin último cumplir las expectativas y deseos de sus padres.
A MODO DE EJEMPLO:
Quizás seas una de las muchas personas que periódicamente se sienten inseguras o que creen no están a la altura de las circunstancias, es probable que cuando eras niño esperaran demasiado de ti (mucho más de lo que es exigible a un niño, pero que como niño desconocías que era excesivo), y por ello crecieras con el sentimiento de que, con frecuencia, estabas decepcionando a tus padres y a otros adultos importantes para ti al pensar que no estabas cumpliendo sus expectativas.
Esta sobreexigencia que se proyecta al niño suele tener su origen en la creencia errónea que a la mayoría de los padres se les enseña acerca del cuidado de sus hijos, y se trata del creer que al llegar a ser adultos, se comportarán socialmente como lo han hecho cuando eran niños, y también suelen pensar, erróneamente, que las buenas cualidades de los adultos, tales como la generosidad y la responsabilidad, deben enseñarse desde muy pronto o nunca se podrán aprender. En general, se espera que los niños, desde los primeros años de vida, sean sinceros, buenos hermanos, buenos perdedores, que coman bien y que hagan siempre sus tareas.
Si te has sentido identificado no temas, una adicción a la infelicidad no es el resultado de una voluntad débil, del temperamento con el que naciste o de un problema de carácter. Paradójicamente, es algo que surge del deseo innato y positivo de querer disfrutar de relaciones satisfactorias y de felicidad interior. Deseo constructivo que ha podido ser distorsionado involuntariamente a comienzos de la infancia y crear como resultado una necesidad no identificada de sentirse “feliz”, reproduciendo esa infelicidad que le es tan familiar de sentirse castigado, rechazado, desatendido o que le exigen demasiado.
Examinar las experiencias de tu infancia es útil porque la única manera de mejorar tu vida permanentemente es comprender por qué y cómo los efectos de estas experiencias te están influenciando hoy en día.

LIBRO: Adictos a la infelicidad.
AUTORES: Martha Heineman Pieper & William J. Pieper.



Evitemos que esas creencias y comportamientos dañinos sigan su curso en la figura de nuestros hijos. Démosles la mejor herencia posible mediante el desarrollo en ellos de una inteligencia y gestión emocional sanas que les proporcionen las herramientas necesarias para conseguir aquello que se propongan hacer y disfruten de una vida feliz y plena.

Raquel C.
Equipo de Educacoach

2 de junio de 2013

Energía



Aquellas cosas que cuando las hacemos nos dan energía,  nos proporcionan tranquilidad, amplían nuestra visión del mundo o nos hacen sentir más intensamente las emociones positivas, son aquellas que nos cuentan mucho de lo qué estamos llamados a SER.  Y lo pongo en mayúsculas porque todos tenemos dentro un gran potencial que a veces brilla.  

Tenemos que ponernos en marcha, estar atentos.  

Mi propuesta es que hagamos una lista de las cosas que más nos gustaba hacer de pequeños, las que nos traen recuerdos más felices, que veamos si estábamos solos, acompañados, qué era, qué sensación nos despertaba.....  

Después hacemos una lista de las cosas que nos gusta hacer ahora. ¿ Conocemos cuales son? ¿Las emociones tienen que ver con las anteriores? ¿Dejamos de pensar en las tareas diarias? 

Si algunas de esas cosas que hemos apuntado ensanchan nuestro corazón, ponen brillo en nuestra mirada, paran el tiempo, eliminan las comparaciones que nos hacemos,  crean silencio en nuestro interior, las hemos encontrado.  Hagámoslas más a menudo, si puede ser una vez al día aunque sea 10 minutos.  Somos únicos y eso que podemos ser, será diferente en cada uno de nosotros, Hagámoslo crecer.



Experta en Coaching en Escuela de Inteligencia
Licenciada en Derecho
Colaboradora Educacoach 

26 de abril de 2013

Mariposas...


A veces desplegamos nuestras alas simulando ser mariposas de colores llenas de fuerza y energía. Otras veces sin saber porqué, nos escondemos en nuestros capullos de algodón aislándonos del mundo, ignorando qué rumbo tomar  o hacia dónde ir, ¿Has pensado si te ocurre esto qué ha  sucedido dentro de ti para sentirte así?, ¿Qué sientes y dónde lo sientes?, ¡hay tantas preguntas por hacer, tantas por responder!.....
“El hombre que necesita crecer, se hace preguntas  y encuentra sus respuestas”, y un Coach Personal acompaña en el camino de búsqueda.
                                               










 Susana Lavilla (Docente, Formadora y Coach Personal)
Colaboradora Educacoach

24 de abril de 2013

La fórmula de la salud

Los griegos hace unos veinticinco siglos ya nos dieron la fórmula de la salud. “Mens sana in corpore sano”. También nos dijeron que el equilibrio del hombre tenía sus pilares en la mente, el cuerpo y el espíritu. Desde entonces, el ser humano no ha cambiado tanto y la fórmula sigue siendo la misma. Entonces,  si tenemos la fórmula, ¿por qué estamos como estamos? ¿Por qué a pesar de haber mejorado nuestras condiciones de vida cada día aparecen más enfermedades y nuevas alergias? ¿Cómo es posible que el estrés afecte a 7 de cada 10 trabajadores? …



Hoy recibimos más información sobre salud y alimentación en un día de la que una persona en tiempos pasados recibía en toda su vida. Información muchas veces contradictoria. Y en medio de esta vorágine, ¿qué es verdad y qué no lo es? ¿Cuánta de esa información es fiable y cuánta tiene una finalidad de ventas siendo incluso perniciosa para la salud?

Es importante filtrar la información que nos llega. La dosis justa de información combinada con prácticas adecuadas para mejorar nuestros hábitos (corporales, mentales y espirituales) son el principio de la mejora de la salud.  Solo  desde la conciencia personal y desde la responsabilidad de nuestra vida podemos tener un paso pleno por este planeta.

Te invito a que asistas al taller de COMER CON EL CORAZÓN, que tendrá lugar el 27 de abril en Madrid. En él descubrirás la dieta del equilibrio, trucos y herramientas para mejorar tu forma de alimentarte, los hábitos que te perjudican y cómo cambiarlos, las emociones que hacen que tu alimentación sea desordenada y cómo gestionarlas, cómo despertar tu farmacia interior, como alimentar tu espíritu… y mucho más.

COMER CON EL CORAZÓN es un taller vivencial del que saldrás con fuerza y ánimo para hacer los cambios que tú sabes que necesitas hacer para mejorar tu salud.

Para mí salud es un sinónimo de felicidad. ¿O es que se puede ser feliz sin disfrutar de una buena salud?

Por tu felicidad.

OFERTA PARA LECTORES DE EDUCACOACH:
40 euros para las personas inscritas antes del 24 de abril.
5 plazas becadas a 10 euros cada plaza para los primeros que se apunten.
27 abril, de 10 a 19.3h.
coordinación@neurocardiomanagement.com (indicar “Educacoach” en el mail)















Gema Martínez García es empresaria, conferenciante, coach y entrenadora mental. Es asesora de salud y coach de alimentación.  Su misión es inspirar a las personas para que tomen conciencia de que la salud es el camino hacia la felicidad.  Coautora del audiolibro “Transformando el estrés” y autora del audio “Adelgaza cambiando tu mente”.  Creadora del curso “Comer con el corazón”. Promotora del proyecto “Conciencia Mundial”, actualmente en fase de lanzamiento.
Colaboradora Educacoach

9 de abril de 2013

La magia de la Sincronicidad



La sincronicidad tiene mucho que ver con la preciosa frase de Paolo Coelho " Cuando deseas algo, todo el universo conspira para que lo consigas". Se trata de que aprendamos a vivir el mayor tiempo posible en ese " fluir" que nos hace sentir que la vida es una aventura permanente. Disfrutando así de nuestro viaje por la vida que es un descubrimiento constante de nosotros mismos y de los demás.
La sincronicidad es el principio que rige una serie de circunstancias que nos pasan en el momento justo, en el lugar idoneo y en la situación perfecta.

Es la sucesión de acontecimientos sincronizados en pos de un objetivo marcado consciente o inconscientemente, a los que nos referimos como casualidades porque nos sorprende que todo esté ocurriendo de forma tan perfecta y lineal. Entendemos así por sincronicidad aquellos acontecimientos de nuestra vida que solemos achacar a la suerte, la casualidad y la magia.

Entonces¿Cómo podemos aprender a vivir en es estado idílico en el que todo se resuelve y en el que la información fluye?.....
Es importante que en nuestra mente siempre haya pensamientos positivos y emociones bondadosas en el corazón. Para eso es necesario comenzar a dialogar con nuestro propio lenguaje.

Aprendiendo así cada día a  permanecer en un estado de agradable positividad que nos ayude a atraer " la magia de la sincronicidad" , disfrutando del fluir de los acontecimientos en nuestra vida y descubriendo nuevas posibilidades de acción.

Mar Mejías
Coach Personal
Equipo Educacoach


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6 de abril de 2013

Nuestras elecciones


Hoy elijo escribir este artículo. ¿ Por qué, os preguntaréis ?, porque deseo compartir con vosotros estas palabras que reflejan mis humildes reflexiones.

A lo largo de nuestra trayectoria, hemos tenido que realizar elecciones ante diferentes situaciones y vivencias, asumiendo la responsabilidad que esto conlleva, pero  ¿ qué pasa  cuando eligen por nosotros ¿, esa responsabilidad se ve relegada a otros, asumimos pero realmente aceptamos la elección impuesta…
 
Los sentimientos que surgen ante la no elección de nuestro camino, conlleva dolor e incapacidad de enfrentarnos a emociones escondidas, que no han sido gestionadas por miedo a enfrentarnos a nuestra elección.

Es necesario y positivo elegir, si, elegir aquello que queremos, aquello que soñamos, aquello que nos hace descrubirnos a nosotros mismos aunque implique ahondar en lo más profundo de nuestros sentimientos. No dejemos que el miedo nos acompañe, nos paralice, andemos junto a él, conózcamosle y démosle el protagonismo que se merece , sin dejar que sea siempre el actor principal de nuestra vida.
Elige la libertad de ser tú mismo, si no la felicidad buscará un escondite en tu interior y no querrá salir a mostrar lo bello que es elegirla a ella.













Gema Jiménez
Experta en Coaching en Escuela de Inteligencia
Diplomada en Pedagogía Terapéutica
Colaboradora Educacoach